El microneedling o terapia de inducción al colágeno es un tratamiento de rejuvenecimiento facial mínimamente invasivo. Se realiza con un sistema de microagujas de titanio estériles. Las agujas crean pequeñas perforaciones en la capa superior de la piel haciendo que esta reaccione creando más colágeno y elastina. El resultado, una piel más firme y elástica; también se reducen las cicatrices, el tamaño del poro y las estrías.

La clave de la técnica es estimular a la piel para que se auto repare mediante la síntesis de colágeno. El Microneedling funciona muy bien para corregir los daños causados por el acné o la varicela, así como para eliminar las líneas finas, la decoloración y conseguir el rejuvenecimiento general de la piel. Además, se aplican principios activos que llegan directamente al sitio de interés, la dermis.

¿Cómo se hace la terapia de inducción al colágeno?

Primero, se aplica una crema anestésica en la piel del paciente para evitar las molestias de los pinchazos. También se puede aplicar un poco de agua para lubricar la piel. Después el profesional empezará a hacer pequeñas perforaciones en la piel del paciente con el microneedling.

El proceso generalmente dura menos de 30 minutos. Los resultados no son inmediatos, pero la piel ira mejorando de forma evidente a medida que se activa la síntesis de colágeno. Dependiendo de la zona a tratar se necesitan de 3 a 6 sesiones para conseguir los resultados óptimos.

¿Dónde se pueden aplicar las microneedling?

Aunque la piel de la cara es el lugar donde más se aplica la terapia de inducción al colágeno, el procedimiento es igualmente seguro y eficaz para otras zonas. Por ello Se puede usar en muchas áreas del cuerpo, incluidos los brazos, el cuello, las piernas, el abdomen, la espalda y las manos. En la actualidad se personaliza el uso de la micro aguja según los deseos de cada paciente.